Manuel GARCIA HERAS y Mª Angeles VILLEGAS BRONCANO

Parece que muchos de estos fragmentos procedían de Mesopotamia y Asiría, lo que hace pensar que la artesanía del vidrio se desarrolló aquí antes que en Egipto (Brill et ai, 1970).

De hecho, en las excavaciones del cementerio de Ur se encontraron numerosas cuentas de vidrio en contextos del 2500 a. C. (Harden, 1956).

Sin embargo, todo indica que en Egipto no se inició la manufactura regular de vidrio hasta alrededor del 1500 a. C. con la XVIII dinastía.

A estas fechas corresponde precisamente la primera pieza que se ha situado históricamente con certeza y que consiste en una perla de vidrio azul turquesa del ojo de una estatua con el sello del faraón Amenhotep I.

Bajo esta dinastía, entre los años 1587 y 1327 a. C , es cuando la producción vidriera egipcia alcanza su máximo esplendor, siendo conocida fundamentalmente a partir de los datos aportados por la factoría de Tell-el-Amarna (Lilyquist y Brill, 1993).

En cualquier caso, resulta significativo que el desarrollo de la producción vidriera egipcia se produjera inmediatamente después de la conquista de Asiría por Tutmosis III (1501-1447 a. C ) , lo que parece constituir un

argumento de que esta producción fuera importada de Asiría.

A partir de este momento la vidriería egipcia mantuvo su primacía hasta mediados del último milenio a. C , momento en el que los fenicios tomaron el relevo, empezando a distribuir sus producciones a lo largo del arco mediterráneo.

Esta hegemonía se mantuvo hasta principios de la era cristiana en que los artesanos romanos eclipsaron el esplendor de las manufacturas fenicias.

En la Antigüedad el vidrio tenía una aplicación eminentemente ornamental imitando las piedras preciosas.

Por ello los vidrios más antiguos son coloreados y raramente se encuentran vidrios incoloros y transparentes (ver p. e. Rehren, 2001).

Las piezas más frecuentes del repertorio egipcio eran pequeños recipientes de vidrio hueco moldeados por la técnica del núcleo de arena (vasos, ungüéntarios, ánforas, jarros, etc.), cuencos y vasos obtenidos por prensado en caliente dentro de un molde, recipientes obtenidos por la técnica de tallado y grabado, semejante al procedimiento usado con las piedras duras, y vasos, cuencos y recipientes obtenidos por la técnica millefiori.

Por el contrario, el vidrio asirio se caracterizó por ser prácticamente incoloro.

· Estudio científico del vidrio antiguo (II).

Normalmente se producían cuencos, aríbalos y alabastrones que se fabricaban por prensado en caliente o por torneado y tallado en frío de bloques de vidrio. Hay que mencionar que en la biblioteca de tablillas cuneiformes del palacio de Asurbanipal (668-626 a. C), se encontraron varios documentos entre los que había fórmulas para preparar vidrio incoloro y coloreado, así como amplios detalles sobre la construcción y el funcionamiento de hornos (Forbes, 1956).

La artesanía vidriera fenicia se desarrolló primero en la ciudad de Chezib, al sur de Tiro y después en ciudades como Sidón en donde, a mediados del siglo II a. C , se introdujo la innovación de la caña de soplar vidrio que puede considerarse como la primera innovación revolucionaria en los procedimientos de elaboración de este material (Fernández Navarro, 1985: 13).

El empleo de esta técnica trajo consigo una mejora de la calidad del vidrio ya que el trabajo a temperaturas superiores permitía elaborar un mayor repertorio de formas, adelgazar considerablemente las paredes de los recipientes y aumentar la producción por ser un procedimiento mucho más rápido.

Las piezas fabricadas en Sidón a menudo llevaban la marca o firma del taller que las produjo.

Entre ellos los más afamados fueron los de Aristón, Artas y Ennion.

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Manuel GARCIA HERAS y Mª Angeles VILLEGAS BRONCANO

Parece que muchos de estos fragmentos procedían de Mesopotamia y Asiría, lo que hace pensar que la artesanía del vidrio se desarrolló aquí antes que en Egipto (Brill et ai, 1970).

De hecho, en las excavaciones del cementerio de Ur se encontraron numerosas cuentas de vidrio en contextos del 2500 a. C. (Harden, 1956).

Sin embargo, todo indica que en Egipto no se inició la manufactura regular de vidrio hasta alrededor del 1500 a. C. con la XVIII dinastía.

A estas fechas corresponde precisamente la primera pieza que se ha situado históricamente con certeza y que consiste en una perla de vidrio azul turquesa del ojo de una estatua con el sello del faraón Amenhotep I.

Bajo esta dinastía, entre los años 1587 y 1327 a. C , es cuando la producción vidriera egipcia alcanza su máximo esplendor, siendo conocida fundamentalmente a partir de los datos aportados por la factoría de Tell-el-Amarna (Lilyquist y Brill, 1993).

En cualquier caso, resulta significativo que el desarrollo de la producción vidriera egipcia se produjera inmediatamente después de la conquista de Asiría por Tutmosis III (1501-1447 a. C ) , lo que parece constituir un

argumento de que esta producción fuera importada de Asiría.

A partir de este momento la vidriería egipcia mantuvo su primacía hasta mediados del último milenio a. C , momento en el que los fenicios tomaron el relevo, empezando a distribuir sus producciones a lo largo del arco mediterráneo.

Esta hegemonía se mantuvo hasta principios de la era cristiana en que los artesanos romanos eclipsaron el esplendor de las manufacturas fenicias.

En la Antigüedad el vidrio tenía una aplicación eminentemente ornamental imitando las piedras preciosas.

Por ello los vidrios más antiguos son coloreados y raramente se encuentran vidrios incoloros y transparentes (ver p. e. Rehren, 2001).

Las piezas más frecuentes del repertorio egipcio eran pequeños recipientes de vidrio hueco moldeados por la técnica del núcleo de arena (vasos, ungüéntarios, ánforas, jarros, etc.), cuencos y vasos obtenidos por prensado en caliente dentro de un molde, recipientes obtenidos por la técnica de tallado y grabado, semejante al procedimiento usado con las piedras duras, y vasos, cuencos y recipientes obtenidos por la técnica millefiori.

Por el contrario, el vidrio asirio se caracterizó por ser prácticamente incoloro.

· Estudio científico del vidrio antiguo (II).

Normalmente se producían cuencos, aríbalos y alabastrones que se fabricaban por prensado en caliente o por torneado y tallado en frío de bloques de vidrio. Hay que mencionar que en la biblioteca de tablillas cuneiformes del palacio de Asurbanipal (668-626 a. C), se encontraron varios documentos entre los que había fórmulas para preparar vidrio incoloro y coloreado, así como amplios detalles sobre la construcción y el funcionamiento de hornos (Forbes, 1956).

La artesanía vidriera fenicia se desarrolló primero en la ciudad de Chezib, al sur de Tiro y después en ciudades como Sidón en donde, a mediados del siglo II a. C , se introdujo la innovación de la caña de soplar vidrio que puede considerarse como la primera innovación revolucionaria en los procedimientos de elaboración de este material (Fernández Navarro, 1985: 13).

El empleo de esta técnica trajo consigo una mejora de la calidad del vidrio ya que el trabajo a temperaturas superiores permitía elaborar un mayor repertorio de formas, adelgazar considerablemente las paredes de los recipientes y aumentar la producción por ser un procedimiento mucho más rápido.

Las piezas fabricadas en Sidón a menudo llevaban la marca o firma del taller que las produjo.

Entre ellos los más afamados fueron los de Aristón, Artas y Ennion.