alcanzará la temperatura suficiente para hacerse líquido, evitando por tanto que se desprendan gases.

Podemos conseguir cobre en varias presentaciones distintas para trabajar con vidrio, pero sobre todo es útil en láminas de distintos grosores y en hilos.

Las inclusiones en cobre presentan un problema: si el cobre es muy grueso, la lámina de vidrio superior puede encerrar aire al ablandarse con el calor del horno y caer sobre la otra lámina, encerrando aire.

El problema del aire atrapado lo vamos a encontrar en muchas ocasiones cuando trabajemos con inclusiones.

En el caso del cobre y otros metales, el aire atrapado no sólo se producirá por el grosor de la pieza de cobre, sino también por la forma que hayamos dado a ésta. De hecho, en algunos proyectos puede ser conveniente trabajar con formas de cobre que no sean totalmente planas. En este caso caben algunas soluciones:

• Utilizar láminas de cobre lo más finas que sea posible.

• Poner la placa de vidrio de arriba más gruesa que la de abajo: de este modo, el peso del vidrio obligará al aire a buscar una salida por algún resquicio.

• Prever en la forma de la obra diversos elementos o zonas libres que actúen como chimeneas para

La experimentación con metales ha sido una de las más fructíferas. Uno de los metales que más posibilidades artísticas ofrece es el cobre.

En primer lugar, el cobre es compatible con el vidrio.

Aunque su coeficiente de dilatación es mucho mayor que el del vidrio (180 x 10-7 aproximadamente, frente a los 90 x 10-7 del vidrio de Cristalería Española), es muy flexible, muy dúctil y tiene una gran capacidad para soportar la compresión, evitando así que el vidrio que lo envuelve se rompa.

El cobre ha sido una de las “inclusiones” realizadas con más frecuencia en el ámbito del vidrio artístico y escultórico, no sólo con las técnicas de fusión, sino también con las de colada.

En segundo lugar, por efecto de una atmósfera reductora, puede tomar una coloración con diversas gamas de rojo intenso cuando se encierra entre dos vidrios.

Teniendo en cuenta lo difícil que es conseguir tonos rojos con el vidrio, la utilización de cobre puede ser un buen recurso.

En tercer lugar, el cobre tiene un punto de fusión de 1.084ºC; con las técnicas de fusión de vidrio nunca superaremos los 850ºC. Es decir, el cobre no

Línea de investigación. Cobre.

permitir la salida del aire atrapado.

• Elevar la temperatura de fusión hasta 870ºC y mantenerla a esa temperatura 20 minutos o más, de manera que el vidrio alcance un estado lo bastante fluido para permitir el afinamiento, es decir, para que las burbujas de aire fluyan hacia la superficie y salgan de la masa de vidrio. Este método es peligroso porque la obra de vidrio se puede deformar en exceso, y por el riesgo de desvitrificación.

• Poner vidrio molido, de las mismas características que el que estamos usando para experimentar con las inclusiones (en nuestro caso, float) alrededor de la pieza de cobre que puede causar una burbuja y en los bordes de la obra bajo la capa de vidrio superior, de modo que permita que el aire pase a través de él antes de fundirse.

• Controlar las burbujas de aire formadas de modo que se incorporen como otro elemento expresivo a la obra escultórica.

Los cables eléctricos formados por hilos de cobre de diferentes grosores ofrecen material barato y de gran utilidad. Los hilos de cobre permiten posibilidades de trabajo muy interesantes, puesto que facilitan la realización de líneas, la definición de formas, la creación de trazos en el interior del vidrio…

Estefanía Sanz Lobo.

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