entre los 780º C y los 800º C para el vidrio de ventana Planilux de Cristalería Española.

El efecto lupa no se consigue, sólo se redondean las aristas.

El resultado sería como el que se muestra en el gráfico siguiente:

 

 

 

 

Temperatura media de fusión en relieve.

En este caso, la temperatura en el horno de fusión para el vidrio de ventana Planilux de Cristalería Española, está entre los 800º C y los 820º C.

Las formas aparecen aún más redondeadas, pero aún se conserva la diferencia entre las distintas formas y volúmenes, que en ocasiones se marca como una línea más oscura delineando los contornos.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Temperatura alta de fusión en relieve.

En el caso del vidrio float de Cristalería Española, con el horno de fusión, está entre los 820º C y los 835º C.

Las aristas se han redondeado totalmente y los círculos forman una sola masa, aunque aún conserva bastante de su volumen.

 

 

 

Técnicas del vidrio

 

 

 

 

 

 

Si se sobrepasa este rango de temperaturas nos hallamos ya ante fusión total, pues el volumen tiende a desaparecer y la pieza se hace cada vez más plana.

 

 

 

El grosor del vidrio que hemos llamado “de base” influye sustancialmente en la temperatura necesaria para conseguir fusión.

Por ejemplo, una lámina de 3 mm usada como base, más un diseño formado de pedazos de vidrio de color de 3 mm de grosor sobre o bajo ella, necesita (en el horno de fusión y con vidrio Bullseye) sólo 810º C para llegar a fusión total.

Sin embargo, el mismo diseño sobre dos láminas de 3 mm o una de 6 mm necesitará 825º C.

Igualmente, una base de 3 láminas de 3 mm cada una, requiere llegar hasta 835º C para conseguir fusión total.

Cuando se trabaja con una sola lámina de 3 mm de grosor como vidrio de base, y la cantidad de vidrio depositada encima para crear un diseño es pequeña (es decir, no equivale en total a superponer dos hojas de 3 mm de grosor), el vidrio encoge en su superficie.

La pieza, una vez horneada, será más pequeña que cuando se metió en el horno.

Esto se debe en parte al fenómeno de la tensión superficial del que hemos hablado antes.

(Continuará)

De la fusión en relieve a la fusión total (I).

 

Estefanía Sanz Lobo.

Hay un rango de temperaturas específicas para la fusión en relieve o para la fusión total.

Al principio, es necesario controlar visualmente el grado de fusión que se desea, para detener el aumento de la temperatura en ese momento.

A partir de los 720º C (esta temperatura puede variar en función del tipo de vidrio y de horno) hay que vigilar cómo se está produciendo el proceso de fusión.

Si una vez alcanzada la temperatura máxima que se había programado aún no hay el grado de fusión que se desea, puede subirse la temperatura o incrementar el tiempo que el vidrio permanecerá en ese nivel de calor.

De los dos modos puede conseguirse aumentar el grado de fusión de los distintos componentes de una obra.

Cuanto mayor sea la temperatura alcanzada, más redondeados estarán los bordes de las piezas de vidrio, y más se integrarán en una sola forma plana, perdiendo su volumen inicial.

Una de las posibilidades expresivas de la fusión es la creación en la superficie de la obra de relieves más o menos altos, formados por la superposición de láminas de vidrio.

Como ejemplo se muestra a continuación cómo puede formarse un efecto de lente mediante esta técnica, pues se refleja claramente la importancia de la temperatura.

Temperatura baja de fusión en relieve.

Esta temperatura, en el horno de fusión, está