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· Los Amigos en tiempos de crisis. M. A. Carretero. por M. A. Carretero |
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Dentro de nuestro programa Cultura 2012, el pasado sábado 28 de enero programamos una visita al Museo Sorolla, de Madrid, para visitar la exposición temporal “Granada en Sorolla”. En el momento de solicitar nuestra inscripción en la visita guiada al Museo, uno de los miembros del personal que atiende el mostrador de Información nos comunicó que, a partir de los primeros días de este mes de febrero, las visitas guiadas a la colección del Museo quedaban suprimidas, sin que supiese los motivos o las causas de dicha supresión. Como nos tememos, y teniendo en cuenta que el Museo Sorolla es de propiedad estatal, la supresión de las visitas guiadas debe estar motivada por la falta de presupuesto para el pago de los guías oficiales del Museo. Una vez más los pequeños focos de cultura de nuestro país parecen ser los más afectados por los recortes impuestos de forma tajante por nuestros Markozys de turno. La supresión de las subvenciones de forma
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indiscriminada a estamentos que tienen su campo de acción en la cultura, la educación, la investigación y la sanidad es una de las medidas más fáciles de implementar en nuestra economía. Y teniendo en cuenta que sus efectos negativos no son apreciables en un buen número de casos y a corto plazo, pues todos serán parabienes y felicitaciones de los citados Markozys por las medidas adoptadas. Pero los Museos, del tipo que sean, de las magnitudes que sean, de la propiedad que ostenten, no pueden ni deben carecer de visitas guiadas. Las visitas guiadas, si están planteadas para ofrecer al público visitante una visión en plan didáctico sobre los fondos que alberga cada uno de estos reductos de la cultura, son de un valor inestimable, pues ofrecen al público aspectos de las obras que no estarían a su alcance salvo que tuviesen un especial interés sobre alguno de los pormenores de alguna obra determinada o de un autor y acudiese a otros medios de información. Los recortes en los presupuestos de los Museos hacen que sus gestores tengan que suprimir gastos en aquellos aspectos que, en su opinión, menos afectan a los fondos que custodian. Y uno de ellos parece ser el presupuesto que se destina a pagar las nóminas de los guías profesionales especializados. Y para suplir esta lamentable supresión es donde tienen que colaborar,
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a nuestro juicio y entre otros menesteres, las Asociaciones de Amigos de los Museos que se ven afectados por estos recortes presupuestarios. No creo que hagan falta grandes dotes de oratoria ni elaborar tesis académicas para explicar a los visitantes las características de los fondos que albergan las colecciones de los distintos Museos que tienen este problema. La mayor parte de ellos no llegan, ni con mucho, a las extensas colecciones que puedan tener el Museo del Prado, el Reina Sofía o el Thyssen, por nombrar a los más famosos dentro del panorama cultural nacional. La mayor parte del público que asiste a las visitas guiadas solamente demanda unas sencillas explicaciones de las características principales de las obras que están contemplando. No necesitan más contenidos. Por ello, creemos que es una labor asequible, y muy gratificante por otra parte, para los miembros de las respectivas Asociaciones de Amigos la de colaborar como guías de su propio Museo. Y esa labor siempre será agradecida por el público asistente y será, también, un medio de difusión de las propias Asociaciones para incrementar el número de sus miembros. Todo menos que el público tenga que deambular entre las obras sin poder disfrutar con los detalles que las hacen ejemplares insustituibles.
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Nuestra sede: Castillo Grande de S.J. de Valderas Avda. Los Castillos, s/n 28925 ALCORCÓN. (MADRID) |
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