· Fábrica de vidrio en Aranjuez (y II).

La fábrica de vidrio

La fábrica de vidrio que se instaló en el Real Sitio de Aranjuez, según los datos de la Cédula Catastral no. 314, estuvo ubicada en la calle de la Primavera, manzana 53, número 7, es una calle pequeña que va paralela a la de la Reina, la última al Norte de la población, sobre una superficie de algo más de mil novecientos metros cuadrados.

Esta industria fue en su inicio propiedad del propio Rafael de Rodas, quien para establecerse y fabricar cristal, debía adquirir una licencia o privilegio de invención que concedía el Rey.

El Diario Avisos de Madrid el día 31 de mayo de 1826, junto a otros comercios de este ramo, dice que el vidrio de que se fabrica en esta industria se vende en el almacén de cristal, vidrio y loza: «vasos de cuartillo lisos asiento grueso a 32 cuartos, de medio cuartillo a 24, y de copa a 15; botellas para agua de dos cuartillos y medio a nueve reales».

Años más tarde, la Revista Española Mensajero de las Cortes, publicaba el día 4 de mayo de 1835 unas líneas al respecto de la industria del vidrio instalada en Aranjuez y que exportaba gran parte de su producción a la capital de España donde se vendía con equilibrio los cristales que tenían las casas y comercios en general, para sustituir a los habían quedado anticuados.

Como es obvio, la fábrica de Aranjuez hacia la competencia a la que estaba establecida en San Ildefonso.

«En Aranjuez se fabrican vidrios cristalizados que vendidos en Madrid, van haciendo desaparecer los miserables pedacillos de vidrio verde con que se cubrían las vidrieras impidiendo la entrada de la luz y que todavía campean en algunas casas antiguas.

Casi toda la fabricación de Aranjuez se limita a planos y fanales.

Se introducen y consumen muchos vidrios huecos, o sea vasos, botellas, moldeados y tallados de Francia y Alemania, en virtud de la derogación del privilegio exclusivo que gozaba la fábrica de San Ildefonso.

La baja de precio que por consiguiente ha experimentado este artículo, va extendiendo su uso, lo cual contribuirá no poco a la cultura del servicio en nuestras mesas que desgraciadamente está algo atrasado.

Nos parece que si en la fábrica de Aranjuez u otra se hiciesen con abundancia vidrios huecos, moldados, tallados, etc., pudiendo darlos a más cómodo precio que los de Alemania obtendrían un inmenso beneficio".

Las licencias para fabricación del vidrio se renovaban ante la Corona, en este caso Rafael de Rodas contaba con dos para un plazo de cinco años.

La primera licencia era para proceder a la fabricación de vidrio blanco de ventanas, fanales y huecos.

Y la segunda, para la fabricación de vidrio con sulfato de sosa.

Es el día 27 de julio de 1835 cuando el diario Eco del Comercio publica la lista de concesiones licencia que habían caducado, entre ellas, las dos que poseía Rodas.

No obstante, parece ser que Rodas siguió trabajando con su industria en Aranjuez, pues el día 18 de noviembre de 1840, cuatro años después de haber iniciado su andadura el Consistorio ribereño, el Diario de Madrid refiere que se podía comprar cristal y vidrio en grandes partidas en el almacén de cristales del Real Sitio.

El mismo medio de comunicación el día 27 de diciembre de ese año reiteraba la venta del vidrio en Aranjuez mediante un anuncio.

Por estas fechas la industria había pasado a propiedad de José Garreta y hermanos, como es posible comprobar a través de la citada Cédula Catastral.

La obra Aranjuez de Simón Viñas que se publico en 1890 deja constancia que ambas industrias, jabón y cristal, habían abandonado por entonces su producción.

Era la agricultura quien venía desde hace años empujando y compitiendo con las huertas levantinas, pero esto ya es otra historia.

Mi gratitud por la inestimable ayuda en la búsqueda de la cartografía necesaria para esta Pincelada en el Instituto Geográfico Nacional a Carmen Jiménez Jiménez.

Cuadro de texto: Volumen II — Número 52			Febrero 2013