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cambios que experimenta al elevar tanto la temperatura por encima de su punto de fusión.
Se realizaron otras pruebas con láminas de estaño, esta vez dejando que parte de la hoja cortada saliera por los lados del sándwich de vidrio, actuando como chimenea. El resultado fue diferente, ya que las atmósferas en ambos casos variaron: en el primer caso fue reductora, y en el segundo, oxidante. En estas dos pruebas que se muestran a continuación no se ha logrado que la lámina de estaño quede transparente. El resultado en ambas pruebas es diferente:
En la primera, con una temperatura de fusión más baja, el estaño ha conservado su apariencia metálica. Sin embargo, en la segunda muestra se han producido oxidaciones internas, con una afloración de color amarillo anaranjado, |
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Otro de los metales experimentados es el estaño. Este metal funde a los 232ºC; este primer dato parece desaconsejar su utilización mezclado con vidrio, puesto que subiremos hasta los 850ºC, y existe el riesgo de burbujeo. Sin embargo, su punto de ebullición es muy alto (2270ºC). Su coeficiente de expansión térmica es de 235 x 10-7 (hay 145 unidades de diferencia; recordemos que con tres unidades ya hablamos de incompatibilidad cuando se trata de dos vidrios: es previsible que haya incompatibilidad). A pesar de todo, las pruebas arrojaron resultados positivos. Se utilizó una lámina de estaño de 0,5 mm de grosor. El estaño se “quema”, es decir, se convierte en una materia de color grisáceo-amarillento, traslúcida, que ofrece unos resultados plásticos interesantes. Por otra parte, una vez cocidas las muestras, no aparecían tensiones al observarlas a través del polariscopio. Posiblemente, la diferencia de coeficientes de dilatación se ve compensada por las características del estaño (es blando y con poca resistencia a la compresión y a la tracción) y por los |
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Línea de investigación. Estaño. |
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sobre todo en la parte de fuera del vidrio.
El estaño a 200º se pulveriza por adquirir una textura granular cristalina. Posiblemente esto es lo que ha sucedido en la parte de la lámina que queda fuera del vidrio: el estaño se ha pulverizado al subir la curva de temperatura, después posiblemente se ha fundido al superar los 230ºC, y al descender la curva de temperaturas en la fase de recocido, se ha vuelto a pulverizar. Respecto al estaño, hay que indicar que no sólo se ha experimentado en inclusión con la técnica de fusión, sino también con la de colada, con resultados algo distintos, como puede verse en la imagen siguiente.
Posiblemente esta textura de velo de diminutas gotas sólo se consigue mediante colada, pues el estaño no se calienta paulatinamente, como en el caso de la fusión, sino que entra en contacto, de repente, con una masa de vidrio a más de 800ºC. Estefanía Sanz Lobo. |
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