Para ello utilizaban suspensiones orgánicas de esmaltes de colores con los que pintaban con pinceles la superficie del vidrio, calentándola posteriormente hasta conseguir la fusión del esmalte.

Otro modo de decoración en uso durante el siglo III d. C. fue el dorado en frío que se llevaba a cabo adhiriendo finos panes de oro con resina a la superficie del vidrio, cubriéndolos después con una capa delgada de vidrio o de resina transparente.

La escisión del Imperio Romano a la muerte del emperador Teodosio en el imperio de Oriente y el imperio de Occidente, supuso una separación entre dos tendencias culturales y artísticas.

Así, el mayor centro vidriero del imperio oriental se situó en la ciudad de Constantinopla desde la que los artesanos bizantinos combinaron el estilo clásico occidental y la tradición oriental en una producción que se concentró principalmente en técnicas decorativas como el dorado en frío o el esmaltado y un interés por la imitación de piedras preciosas.

De todos modos, su principal innovación consistió en la introducción del vidrio en la fabricación de teselas para realizar mosaicos, una técnica que

fue ampliamente desarrollada en Bizancio.

2.3 El vidrio en la Edad Media y Moderna

La invasión de los bárbaros dio lugar en Europa a una importante sucesión de cambios sociales, culturales y políticos.

Aunque la fabricación de vidrio no llegó a desaparecer, los talleres fueron poco a poco quedando relegados al principio en focos aislados en los bosques centroeuropeos, consiguiendo preservar las técnicas de soplado pero sin desarrollar ninguna innovación importante.

Las zonas en las que perduró la tecnología vidriera fueron Bizancio; el área comprendida entre el Sena y el Rin; Normandía, desde la que poco después pasó a Inglaterra; y el norte de Italia.

Después de la caída del Imperio Romano, los artesanos germanos se mantuvieron aislados de otras influencias en los bosques y desarrollaron un estilo propio que perduró hasta el siglo XVI.

Primeramente, produjeron piezas de estilo tardorromano y no fue hasta entrado el siglo XV cuando comenzaron a introducir novedades como los cuencos de paredes onduladas, cuernos libatorios, vasos de tentáculos, vasos con

· Estudio científico del vidrio antiguo (IV).

cabujones puntiagudos, vasos Romer, o los típicos vasos Passghs.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Los artesanos vidrieros asentados en los bosques europeos perduraron varios siglos gracias a su aislamiento y al carácter familiar de sus producciones, lo que aseguró el secreto de su artesanía.

En los bosques estos artesanos encontraron garantizada su fuente de energía y la materia prima para la obtención de potasa a partir de las cenizas de la madera, ya que los centros vidrieros estaban muy alejados de las costas donde se obtenía la sosa a partir de plantas marinas. A partir del año 800, aproximadamente, se conocen documentos escritos sobre la producción de vidrio.

Manuel GARCIA HERAS y Mª Angeles VILLEGAS BRONCANO