Cuadro de texto: Volumen II — Número 66		        	Mayo 2014

· Taller en el Balseiro.

Las copas de cristal tienen mal puesto su nombre: son sólo de vidrio, y no están hechas con cristal. Conocer cuáles sí son estructuras cristalinas y aprender a armarlas en el laboratorio, además de recorrer la historia y conocer los aportes de la cristalografía fueron algunas de las actividades de un taller destinado a docentes de todos los niveles de educación.

El mismo se realizó recientemente en el Instituto Balseiro en el marco del Año Internacional de Cristalografía. Varios de los asistentes participarán además de la “Muestra CAB-IB”, que se realizará del 22 al 28 de abril en Bariloche.

El taller de capacitación docente formó parte de las actividades que se están realizando en todo el mundo por el “Año Internacional de la Cristalografía” impulsado por la Organización de Naciones Unidas.

En el taller, los docentes fueron alumnos y tuvieron que poner las “manos en la masa” en los laboratorios para más adelante poder enseñar y replicar la experiencia. Así, debieron controlar la temperatura y el grado de saturación de una solución acuosa de la sustancia a cristalizar, para conseguir que diminutas “semillas” de cristal crecieran en placas de vidrio. Así, probaron, observaron y reflexionaron sobre las cosas que hicieron bien o mal en los experimentos.

Ciencia y docencia con cristales

Adriana Serquis, docente invitada del Instituto Balseiro e investigadora del CONICET en el CAB, fue una de las profesoras a cargo del taller de crecimiento de cristales. “Mi objetivo fue transmitirles entusiasmo por la enseñanza de la cristalografía, que suena a algo poco conocido pero que está presente en cosas que ven cotidianamente y también en los contenidos de la

currícula, como el tema de la solubilidad en Química; la simetría en Matemáticas; la termodinámica, el modelo atómico y los enlaces cristalinos en Física”, contó Serquis.

La Doctora en Física, que es también egresada del Instituto Balseiro y que investiga la relación entre las estructuras internas y las propiedades de materiales superconductores y de celdas de combustible, agregó que el programa del taller se basó en brindarle a los docentes algunas herramientas básicas de la cristalografía. El mismo incluyó contenidos sobre el modelo atómico, la formación de las estructuras cristalinas y el análisis a través de difracción de rayos X. Asimismo, Serquis explicó que las principales variables que tuvieron que aprender a controlar para hacer crecer cristales en el laboratorio fueron el grado de saturación de la solución y la temperatura. “No es difícil, pero hay que tener paciencia”, opinó.

¿Qué es un cristal? Más allá de si es natural o sintético, el denominador común que los define es su estructura atómica o molecular tiene un ordenamiento que sigue un patrón periódico, explicó durante el taller el presidente de la Asociación Argentina de Cristalografía, Diego Lamas. Además, destacó que la cristalografía es la ciencia que estudia cómo están ordenados los átomos en cualquier tipo de material y que busca entender a partir de ese ordenamiento cuáles son las propiedades de esos materiales. 

“Las distintas formas en que los átomos se ordenan hacen que por ejemplo el carbono pueda ser un diamante o un grafito, con distintas propiedades”, explicó Lamas, que es investigador del CONICET y docente de la Universidad Nacional del Comahue en Neuquén. Lamas se dedica a la cristalografía de nanomateriales y estudia

sus aplicaciones en celdas de combustible. Además, destacó que hay un concurso nacional y otro internacional de crecimiento de cristales para estudiantes secundarios. Más información, en: www.cristalografía.com/2014 .

Enseñar a partir de la experiencia

“La idea es replicar esta experiencia con nuestros alumnos, agregarle contenido científico más allá de la parte recreativa o lúdica”, agregó el docente. Además, dijo que es posible que con sus alumnos participen de alguno de los concursos que hay en 2014 en esta temática. “Siempre vamos cuando el Balseiro sale a la calle a hacer las muestras, y la posibilidad de participar del concurso está. Hay que planificarlo y hacerlo”, dijo.

Por su parte, Alexis Alves, docente de Física en la ENET Nº2, expresó que el taller aportó un mayor grado de conocimiento sobre la clasificación de las estructuras cristalinas, además de brindar herramientas didácticas para abordar ese campo en las escuelas. “Pusimos las manos en la masa, nos salieron mal las cosas como debe ser así aprendemos. El tema es más que nada aprender, y hacer cosas prácticas. Particularmente yo no tengo mucho laboratorio, soy más teórico”, agregó Alves.

“A partir de esta experiencia de laboratorio, podemos extraer todos los contenidos matemáticos para profundizarlos y a la vez entrar en el concurso de cristales. Fue muy entretenido armar las semillas de cristal, te podés quedar horas… Y si a uno le gustó, a los chicos les va a gustar más”, opinó Fernández. Y la docente concluyó: “No había realizado antes un taller de este tipo, me gustaría que se repita. En la escuela hay que hacer muchas cosas que dinamicen las clases y así interesar a los chicos”.