Cuadro de texto: Volumen II — Número 71	        	Noviembre 2014

· Agridulce, pero menos dulce. M. A. Carretero.

Las de otros 48 artistas completan la colección.

Este es, digamos, el sabor dulce del evento.

Pero subyace un sabor agrio, muy agrio, con motivo de esta “magna” exposición.

En primer lugar, yo me pregunto ¿qué hace esta exposición en el Museo de Arte en Vidrio de Alcorcón?

Sí, por supuesto, claro que es una ocasión única de exponer estas maravillosas obras en el municipio de Alcorcón, faltaría más.

Pero ¿en este lugar? ¿por qué?

Abundando en el tema de las causas preocupantes, expongo unas pocas palabras dichas, como a volapié, por el Primer Teniente de Alcalde y Concejal de las Artes de nuestra Corporación Municipal, además de Presidente de la Asociación Española de Pintores y Escultores, durante la presentación de esta exposición. Decía que va a tratar de que exista en Alcorcón un Museo de Esculturas.

¿Qué son para él las esculturas realizadas en vidrio que se conservan en el MAVA? ¿Un pasatiempo? ¿Algo que se rompe?

Pero el trasfondo no es que su subconsciente abomine del vidrio y le ponga esas trampas en el camino, lo importante y lamentable es que piense en la sustitución de las esculturas realizadas en vidrio por las otras, las que él sí que valora.

Otro importante indicio que incrementa el sabor agrio del evento es el de que nuestro Alcalde, en la Presentación que incluye en el ya

mencionado lujoso catálogo de la exposición, utiliza la expresión “el Museo Municipal Castillo de Valderas de Alcorcón”.

Se olvida de que el nombre del Museo es el del Arte en Vidrio de Alcorcón.

¿Errata producida por un ligero despiste? ¿Tan poco respeto le merece nuestro Museo que le da igual llamarle de una forma o de otra?

Viene al caso mencionar la frase tan sabia de que “el gato escaldado hasta del agua fría huye”.

Y viene al caso porque recordarán nuestros habituales lectores que en los Editoriales de algunos de los anteriores Boletines yo denunciaba la inexplicable cesión por parte del equipo de gobierno de nuestra actual Corporación Municipal a la Comunidad de Madrid de la mayor parte de la última planta del Museo para la instalación, en un principio, de un Punto de Encuentro Familiar y que, gracias a la negativa de las profesionales que integran el equipo multidisciplinar del nuevo centro, se quedó en solo una Asesoría Familiar.

Es decir, ya se ha logrado realizar la “pinza” que puede ir acogotando a nuestro querido Museo de Arte en Vidrio: se comenzó por la última planta y se ha continuado por el sótano y la planta baja.

Puede que a pesar de todas estas conjeturas y disquisiciones no se llegue a poner en peligro la existencia de la preciosa colección de esculturas de vidrio que forman la colección del MAVA, pero “quien avisa no es traidor”.

Nuestra sede:

Castillo Grande de

S.J. de Valderas

Avda. Los Castillos, s/n

28925 ALCORCÓN.

(MADRID)

info@amigosmava.org

Boletín mensual

Como informamos en páginas interiores, el pasado día 15 de octubre se inauguró en el MAVA la exposición “Tres Siglos de Escultura”.

Una exposición de obras realizadas en bronce, fundamentalmente, y que son las que conmemoran los primeros 120 años de andadura de la Fundición Codina, un prestigioso taller de fundición de obras de arte radicado en Madrid.

Pero también hay esculturas realizadas en escayola, resina, acero, piedra, barro cocido y fibra de vidrio.

Asimismo, se expone un nutrido grupo de plaquetas de bronce que, al parecer, tienen un gran valor para la Fundición.

Completa la exposición un buen número de fotografías que reflejan distintos momentos de la vida del taller.

Entre las firmas que han realizado las obras expuestas destacan las de Mariano Benlliure (en el lujoso catálogo figura este ilustre apellido en minúscula), Juan Cristóbal (oriundo, como mi padre, del precioso pueblo de Ohanes, en la Alpujarra almeriense), Victorio Macho, César Manrique, Oteiza y Auguste Rodin.

Cuadro de texto: Mark Matthews